Arte y artista

Hayashi Yuki marca presencia en el ámbito del arte paraguayo encarnando el encuentro de dos culturas muy diferentes. A partir de esa mirada particular, única, sus búsquedas van produciendo obras peculiares marcadas por una mirada reflexiva de la realidad.

La obra de Hayashi deja a un lado la eterna dicotomía forma versus contenido: en su obra, el mensaje es inherente al mismo lenguaje empleado, el medio es, sutilmente, el mensaje. La belleza etérea de sus flores se percibe tan real, que parece celebrar la vida en su plenitud, coexistiendo sus aspectos más suaves y bellos, con la aspereza, con el dolor, aceptando la muerte como parte de un ciclo. La mejor metáfora de la vida es una forma viva así plasmada, que se permite existir, eterna y mortal, a través del tiempo.